Adapaciones de las Plantas

EVOLUCION DE LAS PLANTAS EN DIFERENTES AMBIENTES

Durante muchos años, las plantas han estado evolucionando dependiendo del ambiente donde se han desarrollado, llegando a adaptarse  y logrando a tener características, algunas fuera de lo común. A continuación veremos  algunos tipos de plantas según su medio de evolución. 

DISSPONIBILIDAD HÍDRICA

Dependiendo de la disponibilidad de agua, las plantas se clasifican en:

Hidrofitos: son plantas acuáticas, sumergidas total o parcialmente en agua, ya sea agua dulce o salada.  Dentro de los hidrofitos encontramos los Helófitos: viven en el agua, enraizadas en el fondo y sus órganos áereos sobresalen de la superficie del agua. 

Ejemplo: carrizo (Phragmites australis) que crece en humedales.

Higrófitos: son plantas que viven en suelos permanentemente húmedos, suelen tener hojas grandes para captar más luz y no suelen tener un sistema radicular muy desarrollado. Las plantas de selvas lluviosas pueden ser higrófitos. 

Xerófitos: son plantas adaptadas a vivir en ambientes secos, las plantas del desierto son xerófitos. Las raíces están muy desarrolladas para llegar a mayor profundidad. Las hojas suelen estar endurecidas porque están cubiertas por una cutícula impermeable para evitar la pérdida de agua, son las hojas esclerófilas. No presenta estomas en el haz de la hoja, sólo en el envés para limitar la pérdida por evapotranspiración. Estas plantas pueden tener la capacidad de plegar sus hojas, o sustituirlas por espinas o que hayan desaparecido. También pueden transformar sus órganos aéreos en órganos suculentos para almacenar agua. Como ejemplo, podemos encontrar los cactus.

SUELO ACIDO

El suelo ideal posee pH neutro pero ante desviaciones de este equilibrio podemos encontrar:

Plantas calcícolas (pH>7, alcalino): son suelos ricos en carbonato cálcico que no plantea problemas de nutrición a las plantas, actuando como tampón y regulando la acidez. El problema se presenta a la hora de captar hierro muy importante para la síntesis de clorofila. Si no lo captan se vuelven de color amarillo.  

Plantas silicícolas (pH<7, ácido): son suelos formados a partir de rocas silicícas que se forman en suelos arenosos y pobres en nutrientes. Estas plantas están adaptadas a vivir en suelos pobres en nutrientes, como el castaño

CONTENIDO EN SALES

Plantas halófilas: viven en suelos salinos con sales muy solubles, los cloruros.  Por regla general este tipo de suelos se presentan en zonas con agua salina. El suelo de donde toman los alimentos tienen una presión osmótica mucho mayor que la suya, por ello tienen que adaptarse a tomar agua en contra de la presión y procurando no perder la suya. Algunas tienen tejidos suculentos con sustratos y sales salinas, otras toman el agua  y los nutrientes y excretan la sal. Ej: Sarcocornia fruticosa.

Plantas gipsícolas. Viven en tierras rojizas, con un alto contenido en yeso. Presentan problemas parecidos a los anteriores pero con presión osmótica algo menor. En estos suelos hay una extremada pobreza de nutrientes, y son plantas de crecimiento lento y de pequeño porte. En la península ibérica existen numerosos endemismos.  Ej:  Ononis tridentata, Santolina viscosa.

Plantas nitrófilas: son plantas que habitan en suelos con alto contenido en nutrientes como nitratos, potasio, fósforo. Estos nutrientes en exceso pueden volverse tóxicos.  Suelen aparecer en zonas degradadas por la acción del ser humano, como pueden ser cunetas de carreteras. Ej: rábano silvestre, correhuela.

LA INCIDENCIA DE LUZ

Si la incidencia de luz es excesiva, es decir, cuando la planta está más cerca del sol, por elevada altitud o porque la hay alta radiación ultravioleta, las plantas se recubren de un indumento (pelitos) de color plateado que reflejan los rayos ultravioleta.

Plantas heliófilas: necesitan gran cantidad de luz para poder sobrevivir, suelen ser plantas que viven en zonas degradadas como por ejemplo, algunos tipos de leguminosas.

Plantas esciófilas: Si la incidencia es muy baja, porque viven a la sombra. Necesitan mayor superficie de hoja para captar la poca luz que les llega. Se dan en los bosques tropicales, y existen tres estrategias para hacer frente a este problema:

Ser un árbol grande

Ser epífito (raíces en troncos de otros árboles, yendo a vivir más arriba)

Trepar por los troncos de los árboles siendo plantas trepadoras.